Este producto son dos cosas a la vez: la página que ve tu cliente y el sistema con el que tú operas. Las dos están abiertas, con un día de ejemplo ya cargado. Sin registro, sin correo, sin tarjeta.
La abre desde su teléfono, ve tus precios reales y aparta su cita en cinco pasos. No se registra ni descarga nada.
Abre en la agenda de hoy, con gente dentro: citas en curso, una atendida y cobrada, una que no llegó, y la caja abierta.
Alguien aparta desde tu página → te llega por WhatsApp con un enlace → lo tocas y la cita entra a tu agenda con nombre, servicio y hora, sin teclear nada. Si choca con otra, te lo dice y no la agenda.
Pruébalo de verdad: aparta una cita en el lado del cliente y búscala en la bandeja del lado del dueño.
Te contesta quien lo construyó, no un chat automático.